LA DADIVOSA INGRATA PRODUCTIVIDAD.- Manolo Cabrera
El ingrato, para muchos, y dadivoso, para los menos, concepto de “productividad”, daría, mas que para este pequeño artículo, para escribir un ámplio ensayo en donde se conjugarían conceptos económicos, literarios e ideas. Para ello, y no es mi caso, sería necesariamente imprescindible unos básicos conocimientos de la ciencia económica (de los cuales carezco) al igual que literarios y de imaginación, desgastados estos últimos, si alguna vez existieron, por el inexorable (no digo ni bueno ni malo) rodar de la vida.
La productividad es una medida relativa que mide la capacidad de un factor productivo para crear determinados bienes en una unidad de tiempo. La productividad del trabajo, por ejemplo, se mide por la producción anual -o diaria, u horaria- por hombre ocupado: ello indica qué cantidad de bienes es capaz de producir un trabajador, como promedio, en un cierto período. Si se modifica la cantidad de trabajadores, obviamente, no se estará aumentando la productividad; ello sólo ocurrirá si se logra.) y prima (PRIMA: Premio que se concede a los trabajadores por haber alcanzado ciertas metas de producción, por puntualidad o por otros motivos. [premium; bonus] todo ello según los conceptos del diccionario de economía y finanzas, que en mi entendederas sabe de sobra de lo que está hablando; como decía, ser torticeros tras esta puntualización sobre los conceptos, nos acarrea a la mayoría de los trabajadores anual y reiterativamente, malestares, sinsabores, envidias, bajadas de autoestima, etc..., con las consecuentes consistentes consecuencias para la salud, sean de patología biliosa, mental o de ambas a la vez.
Los conceptos de primas que se barajan, que están en los mentideros y de los que no me voy a hacer eco, por que legalmente están a disposición de todos y que ni voy a perder un minuto en ir a mirarlos por pura y sana intuición, parece a todas luces desproporcionado cuando ya se está cobrando por un trabajo y existen carencias y necesidades que se cubrirían y darían empleo con tales primas. Dar pábulo a las habladurías y comentarios que se barajan de cifras mas parecidas a la de futbolistas de primera división de los que nuestro sistema tiene, dicho sea de paso, para formar inacabables plantillas de jugadores, no conduce a mi entender a nada.
Primero: El buen profesional al que engañan en el trabajo y en el dinero.
Segundo: Los buenos profesionales y mucho mas listos que ni los engañan en el trabajo ni en el dinero.
Dicho esto cada cual haga examen de conciencia y se incluya donde le corresponde.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada