sábado 19 de enero de 2008

INJUSTA ACUSACION.- EL CORREO DE GANTRY

Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer.

En realidad el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso desde el primer momento se procuró un chivo expiatorio para encubrir al culpable.

El hombre fue llevado a juicio ya conociendo que tendría escasas o nulas oportunidades de escapar al terrible veredicto...¡la horca !

El juez, cuidó no obstante de dar todo el aspecto de un juicio justo, por ello dijo al acusado:

Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor vamos a dejar en manos de El tu destino.

Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente, tú escogerás y será la mano de Dios la que decida tu destino.

Por supuesto el mal funcionario había preparado dos papeles con la misma leyenda "CULPABLE" y la pobre victima aun sin conocer los detalles, se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa.

No había escapatoria.

El juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados.

Este respiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa hizo su elección, tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca... se lo tragó rápidamente.

Sorprendidos e indignados los presentes reprocharon airadamente: - "Pero qué hizo?, ¿y ahora?, ¿como vamos a saber el veredicto?"

- "Es muy sencillo"- respondió el hombre. "Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que yo elegí".

Con rezongos y enojo mal disimulado debieron liberar al acusado y jamás volvieron a molestarlo.

Moraleja: Cuando todo parezca perdido, usa la imaginación.