martes 19 de febrero de 2008

NOTAS DE SOCIEDAD.- PROXIMO ENLACE MATRIMONIAL DE D. DAMIAN SOTO MONTESINOS


El próximo 23 de febrero de este año de Dios, nuestro muy ................... decano Técnico de Laboratorio del HOSPITAL DE MOTRIL, D. DAMIAN SOTO MONTESINOS, contraerá matrimonio con la señorita Nela. Nos felicitamos por la noticia y deseamos, desde estas páginas, la mayor de las venturas a la feliz pareja.

domingo 10 de febrero de 2008

PROYECTA FILMS.-papás y mamás



PROYECTA FILMS

Productora valenciana fundada por Moisés Romera y Marisa Crespo en 1999. Sus obras han sido galardonadas en más de 50 ocasiones y se han distribuido en cientos de festivales de más de 30 paises.

http://saladeproyeccion.blogspot.com/

http://es.geocities.com/proyectafilms/

domingo 3 de febrero de 2008

COSAS DE LA CALLE.- Artistas callejeros

sábado 2 de febrero de 2008

SON DE PRIMERA

A este, le puse por los reyes una indumentaria del Barcelona para fastidiar a su padre, madridísta acérrimo.









viernes 1 de febrero de 2008

¡Ala!, se acabó la demagogia, ¡Dios…!.-Manolo Cabrera

Un dilecto amigo y compañero me catalogó en su momento por cuanto escribía o ponía en este blog de demagogo. Efectivamente y lejos de enfadarme opté libremente por darle la razón y excuse de dar explicaciones por que o por cual razón ejercitaba dicha opción. Pienso que la demagogia bien entendida no se trata tanto de contentar a todos como de no molestar a nadie, esto último casi imposible cuando la opinión libre y racional tropieza con los muros infranqueables de cualquier radicalismo dogmático que se autoproclame paradigma ejemplarizante para el conjunto de humanos y sociedades.
Las personas tienen el derecho a auto equivocarse y de autocorregirse y de volverse a autoequivocar, etc. Las personas también tienen derecho a vivir y a desvivirse…, de forma tan demagógica como ego la entiende, que no atraviesa el umbral de ser una opinión libre, transparente y lejana de ser coercitiva para nada ni para nadie, salvo para los fundamentalismo: ¡Terrible paradoja!. Si yo votara en las elecciones o en cualquier elección a algo o de alguien, mi paradójica demagogia bien difícil que me lo pondría: ¿Cómo podría contentar a todos?
El último comunicado de la conferencia episcopal –los afusiladores- que a mi entender están “afusilando” cuanto menos la razón, la convivencia y la democracia, desde luego me ha clarificado a quien no votaría. No los votaría a ellos ni a sus pobres argumentos.
-¡Vaya por Dios! Ya dejé de ser demagogo.

En un autoejercicio de Psicoanálisis, mi aversión a darles el voto, comenzaría en mi infancia; educado por frailes Agustinos motrileños que me enseñaron a anteponer al prójimo a cualquier otro interés, incluido el de la propia institución eclesiástica. Los beneficios de tan loable actitud, decían, los hallaría en mi interior y con ello me sentiría más cercano a Dios.
¡Benditos frailes!
Posteriormente y ya en el barrio de las Explanadas, bebí de las fuentes de un cura obrero como era D. Ignacio Peláez y de su incombustible colaboradora Isabel, donde desde el juego, actividades y periódicos análisis de la realidad social, en una perspectiva cristiana, se procuraba conjugar en la medida de nuestras posibilidades, el tiempo de dictadura que nos tocó vivir.
¡Bendito D. Ignacio y bendita Isabel!
Otro cura, este ya en el instituto marco mi existencia. Mi profesor de religión D. Juan Caro. Tras sufrir un derrame sinovial jugando al baloncesto, me encontraba imposibilitado para andar y viendo como pasaban de mí profesores, alumnos y compañeros; llorando a moco tendido, sintiéndome tirado como una colilla, llegó el y con sus robustos brazos me aupó y me acerco hasta la clínica del Dr. Cienfuegos, en “El Telar”, al lado del estanco. Posteriormente llegó el desencanto, cuando con mi eterno compañero de pupitre, Ricardo Cabarrocas, nos entretuvimos en generar un cartel de la época, donde bajo la imagen de cristo, se podía leer en letra ampulosa “SE BUSCA” y lo sustituimos por una caricatura de D. Juan. No nos debió quedar muy bien pues tras pillarnos, a mi me mandó a la calle.
No mucho después, abandonó los votos.
¡Bendito D. Juan!
Me case, me divorcie (no por la Rota), tuve un hijo hace dieciocho años y un poco por tradición y evitar discriminaciones y un mucho por mi suegra, ferviente y dadivosa católica, se planteó el bautizarlo. El cura de San Martiño o algo parecido, ya famoso por negar la sepultura en aquel entonces a un Testigo de Jehová por ser el cementerio católico y parece ser que en consecuencia de su propiedad, se negó en redondo: ¿hijo de divorciado? ¡Ni padrinos ni gaitas! Si muere y no está en gracia de Dios que su padre no lo hubiera tenido.

Un par de años después, paseaba con el niño en los hombros, viendo escaparates, cuando de improviso desembocó en la misma calle la procesión de San Martiño o algo así, con su costaleros, sus monguillos y al frente de todos y disponiéndolo todo el susodicho sacerdote que sin reconocerme y con soberbia autoridad, 10 metros antes de que llegaran, me empujaba por el hombro hacia el lateral de tan angosta calle. Ya no pude más. Reventé. En un ejercicio de autocontrol le espete aquello de “tú te irás y los pájaros seguirán cantando”. Me reconoció. Cejó en su empeño y se dio la vuelta hacia otros menesteres que le requerían. Con parsimoniosa dignidad me apresuré a hacer valer mis derechos y los de mi hijo de ciudadanos agnósticos a la vez que intentaba molestar lo mínimo.

Al año siguiente me enteré que efectivamente dicho sacerdote ya no estaba, pues parece ser, se había fugado con una maciza feligresa que por lo visto, ¡le hacía más feliz que dios! Los pájaros, por supuesto, continuaron cantando.

El avieso lector tras este mi relato podrá entender que me sea totalmente imposible votar a quienes propugnan reminiscencias y escorias de quienes bendijeron las todavía recientes por sus secuelas, inhumanas torturas y crímenes de fascistas dictadores americanos. –Americanos no son solo los USAS-
Obcecados fundamentalistas que niegan la máxima de lo científicamente evidente y desde un poder ultra reaccionario, condenan al ostracismo diario a tantos y tantos copérnicos.
Complacientes encubridores de maltratadotes de niños, que imponen la ley del silencio, bajo el miedo de la condena eterna, a sus victimas y familiares, sin el menor recato y sin un mínimo atisbo de que se les abran las carnes.
Reminiscencias históricas del más cruel de los silencios ante el exterminio y genocidio de todo un pueblo durante la 2 guerra mundial y otras mas recientes.
Palieros y mamporreros de dictadores sanguinarios ante las alturas.
Herederos de genocidas, en nombre de dios, de torquemadas y santas inquisiciones y purificadores a sangre y fuego del hombre.
Calco del tercer estado y la quinta columna, bendecidores de ejecuciones y equilibristas del quinto mandamiento.
Azotes de infieles y colaboradores de santas cruzadas ancestrales y recientes como la de Irak y que al parecer añoran y en ello están: ¿quieren repetir?
Eternos discriminadores del sexo femenino a quienes consideran bobas pasteleras y criadas suyas por la gracia de Dios.
Especuladores de la fe, de zaraos idolatras de tambor y corneta que turban el descanso, generan atascos y multas a los que en el derecho de su libre albedrío no profesan sus creencias o creencia ninguna. Eso si, el fotógrafo incluido.
Asiduos de logias bancarias, de oscuros Al Capones y padrinos, con rocambolescos finales de película y de condenación eterna de quienes osan desafiarlos.
Generosos y oportunistas investidotes de halos de santidad, ejemplarizantes y parciales, a los que en la última, se les escapó el Capitán Trueno y El Jabato, que no elevaron a los altares “para no herir susceptibilades”. Por el camino que van, todo se andará.
etc., etc.

Antecesores en sus cargos de estos pocos evolucionados individuos, fueron cómplices activos en la Santa cruzada del ejército rebelde de Franco y al parecer no faltó el cura que bendijera fusilamientos y represalias contra seres humanos. Hoy bendicen a la derecha mas reaccionaria que recuerdo desde los tiempos de la transición y me da por pensar, que una vez purgados de su seno los curas obreros y asesinados los mas destacados teólogos humanistas con que contaron, entre los que incluyo a monseñor Romero (por cierto, ninguno está en los altares) su estrategia les indica que es el momento para refundar el poder IGLESIA-ESTADO; sus prensas y sus púlpitos no engañan. El peligro de estos fundamentalistas católicos -sin barba- se hace patente si alcanzaran su objetivo. Por ello se hace imperiosamente cada vez mas necesario, una fractura de los católicos de buena fe, que impida una regresión en el tiempo a una España de santas inquisiciones y el resto de confesiones religiosas han de tomar hoy mas que nunca partido, -no por un grupo político- sino por un estado libre pero aconfesional-laicista. Dictar las leyes necesarias, suprimir privilegios, evitar discriminaciones confesionales, lo que sea, al objeto de una convivencia pacifica y respetuosa en la que no tenga cabida el fundamentalismo ni en la calle, ni en templos, pulpitos o madrazas.

Tengo claro que Granada y Al-Andalus no va a ser musulmán como propugna Al Qaeda, pero también lo tengo que la formula para luchar contra esa amenaza no pasa ni por asomo por el fundamentalismo católico, sino por la de sus gentes, ricos en diversidad confesional, solidarios y respetuosos que apuestan por una convivencia sin crispaciones y en paz, ejemplo de lo que fue en otros tiempos. Una tierra en la que nadie pueda ganar una batalla porque nunca, nunca, vamos a permitir que esté en guerra, lo diga Dios, Al Qaeda o la beligerante conferencia episcopal.

¡Ala!, se acabó la demagogia, ¡Dios…!